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Sin título 12

2017-01-11 - Cuento Largo

Sin título 12

Y así era su vida, cuando su día empezaba, el de él ya estaba terminando; pero nunca se decidió a vivir con él. 

Se iba un mes entero cada seis meses, y si era época de vacas gordas, se iban por tres semanas a conocer alguna ciudad juntos. Ella bautizaba a esas ciudades como pequeños puertos de amor.

Mi tía era romántica, casi tirándole a cursi; tanto que en esos puertos obligaba a mi tío a hacer su ritual romántico. Buscaban el lugar turístico de la ciudad y se tomaban una foto siempre con la misma pose: él cargándola en brazos como recién casados, para después enmarcar estos recuerdos y colgarlos en su pared viajera. Decía que le gustaba dejar huella de su amor por todo el mundo, por eso nunca entendí porque no se fue a vivir con quien siempre llamó “El gran amor de su vida”.

—Tía, ¿por qué no te vas a vivir con mi tío? —Le pregunté un domingo mientras desayunábamos en nuestro lugar favorito.

—Ya te dije que él no es tu tío —me dijo señalando el dedo del corazón de su mano izquierda.

—¿Nunca te lo ha propuesto?

—Más de mil veces, pero yo no soy de las que se casan. Soy de las que sueñan y viajan. Si me caso con él, me va a querer tener a su lado por siempre y qué voy a andar haciendo allá con esa gente, imagínate, luego se me pega el acento y sus costumbres religiosas.

—¿Y si él se viene a vivir para acá?

—Mi cielo, todo esto es para mantener la chispa, si nos quedamos en el mismo lugar ya no  habría nada interesante, no habría esa emoción en mi corazón y ese latir entre mis piernas que me hacen correr a… abrazarlo dijo entre risas. Cuando cumplí 18 años, comenzamos a tocar esos temas, claro, sin que mi mamá se enterara porque pobre de mí si se me ocurría decir que ya no era virgen.

Esa siempre fue su explicación, y él, aunque creía que estaba loca por no quedarse a su lado, y más por no dejarlo venir, la amaba, la amaba mucho, con todo su corazón, con todo el amor que guardaba para mi tía.

—Ya quédate a vivir conmigo —le dijo en su cumpleaños 50.

—Corazón, si me quedo aquí te aburriré, te hartaré y dejarás de estar tan enamorado de mí.

—Yo siempre te voy amar, estés aquí o estés allá.

Mi tía había sufrido mucho en la espera de su amado, de ese primer encuentro, había imaginado tantas veces como sería, que cuando fue, decidió atraparle el corazón, el cuerpo y la razón. Esa noche, porque ella siempre dijo que el amor solo se hace de noche, se entregó a él en cuerpo y alma, le dejó contarle los lunares y acariciarle las pecas, lo hizo sentir como si fuese el primero en rondar sus manos por sus caderas y le dijo al oído palabras bonitas, tan suave que si las había dicho antes ya no importaba, habían perdido validez completa. Ahora todo era borrón y amor nuevo. 

—¿Qué vamos hacer cuando estemos viejos?

—Cuando estés viejo tú, recuerda que eres mayor que yo.

—Sabes a lo que refiero.

—Pues cuando eso pase ya no te voy a querer, para qué voy a venir hasta acá a cuidar a un viejillo gruñón, si de por sí apenas puedo contigo ahorita.

—Ay, cariño —le dijo su amor, mientras le besaba la frente —¿cuándo será el día que te cases conmigo?

—Nunca, piénsalo bien, si decidimos casarnos habrá que elegir una ciudad. Si nos casamos aquí los de allá se enojan, si nos casamos allá los de acá se enojan, y gente enojada por cosas tan simples como un papelito firmado no quiero en mi vida. A mí me gusta tenerte aquí, así, conmigo, abrazándonos todo el día y haciendo el amor por las noches.

Mi mamá pasaba a recogerla al aeropuerto cada vez que volvía a su punto de origen, hasta que un día, después de años, se animó y le preguntó: 

—¿Pues qué tú no lo quieres?

—Cómo no voy a quererlo si está hermoso el condenado y nada más de escucharlo hablar se me doblan las piernas, es más, yo no lo quiero, yo lo amo.

—¿Entonces? Podrían ahorrarse el dinero de tanto viaje.

—Yo lo amo, pero tonta no soy, me gusta vivir cuerda en este mundo de locos y perderme unos meses en la locura de sus labios, caricias y acento.

 

Escrito por: Ventana Variable
Track: P.S. I Love You – Emile Pandolfi
Imagen de: Unsplash

CC BY-NC 4.0 Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

2 comentarios

Marijo

Poco pero espeso

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